¿Qué es el Bachillerato Internacional? Un antiguo alumno te lo explica

Antes de empezar, quiero hacer una pequeña aclaración: es posible que algunas cosas hayan cambiado desde el momento en el que yo cursé el BI, pero considero que no son claves para entender el carácter general del programa. Dicho esto, podemos empezar.

Este artículo es un añadido a uno previo, que podéis leer aquí

Generalmente, cuando dices que has hecho el Bachillerato Internacional o que lo estás cursando, la respuesta genérica es preguntarte si ése es el bachillerato en inglés. Es una pregunta bastante lógica, dado que es fácil asociar cosas que no entendemos demasiado a algunos rasgos muy evidentes. Por ejemplo, es más complicado entender cómo funciona el BI que limitarte a destacar que funciona un poco distinto y que “es todo en inglés”. Sea verdad o no, “internacional” suena mucho a hablar en inglés.

En el fondo, es una media verdad. Aparte de estudiar como asignatura troncal el inglés, lo cierto es que buena parte de los materiales están en dicha lengua. Por ejemplo, mi libro de Física (estoy tirando de memoria, pero mi seguridad es del 99%) estaba en inglés. ¿Eso significa que las clases las dábamos en inglés? No realmente. Quizá la información te es transmitida en inglés pero, al menos donde lo estudié yo (IES Pere Boïl de Manises, Valencia, España) el funcionamiento no era completamente en dicho idioma, ni muchísimo menos. De hecho, si tuviese que definir el BI de alguna manera, desde luego la lengua en la que se cursa no constituiría algo prioritario.

El Bachillerato Internacional, como mínimo donde yo lo cursé y en la época en que yo lo hice, tenía muy buena pinta al principio. Al fin y al cabo, la estructura es sencilla: eliges un itinerario, entre Ciencias Puras (por entendernos, Física), Ciencias Biológicas (por entendernos, Biología), Ciencias Sociales (por entendernos, Economía) y Humanidades (por entendernos, Latín) y la carga de asignaturas era bastante reducida. En realidad, se acababa configurando de la siguiente manera:

-Tu lengua materna.

-Otra lengua, obviamente el inglés.

-Matemáticas con tres niveles de dificultad posibles, según el itinerario que hayas elegido.

-Una asignatura, en mi caso Geografía, que representa una rama que no has escogido.

-Dos asignaturas de tu rama. En mi caso, fueron Física y Química. En el caso del bachiller biológico, Química y Biología. El resto no estoy muy seguro. No las eliges tú, están marcadas dentro de las vías que puedes seleccionar.

-Una materia, llamada Creatividad, Acción y Servicio (CAS) que se intercala de manera bastante aleatoria y que no tiene mucho peso real. Se basa en que hagas determinadas acciones para mejorar la convivencia en tu instituto, que participes en proyectos sociales…

-Teoría del Conocimiento, un sucedáneo filosófico que acaba en una redacción sobre un asunto a elegir de una lista marcada desde el propio programa.

-Una monografía. Es un trabajo de 4000 palabras sobre una temática concreta.

Lo cierto es que, a nivel de estructura, el BI supone una mejora sustancial respecto al Bachillerato normal. Estudias, por decirlo de alguna manera, solamente lo esencial, y todos los añadidos tratan de completar tu formación en el ámbito que más interés te genera. No obstante, existen algunas puntualizaciones que me gustaría hacer, para que se entienda mejor cuáles son las particularidades del BI.

Respecto a la asignatura de castellano, digamos que la estructura de la prueba del BI otorga un menor peso a lo que sería la formalidad de la sintaxis y la morfología, convirtiendo al comentario de texto en el eje de toda la prueba. Además, añade un segundo examen oral sobre algunos libros leídos a lo largo del curso, en el que, ante una grabadora, debes desarrollar un tema de manera individual. Por poner un ejemplo, quizá te pregunten por el simbolismo en Luces de Bohemia, de Valle Inclán. A partir de ahí, y con un pequeño espacio de tiempo para prepararlo, es responsabilidad tuya extraer un discurso coherente e interesante acerca de esa temática.

En inglés, la estructura del examen es bastante diferente a la del selectivo. Tendrás una gran variedad de textos que comentar, con varias preguntas acerca de cada uno, siendo de nuevo una prueba oral, similar a las de B2, lo más destacable con respecto a la EBAU. En definitiva, las pruebas explican la particularidad del BI: además de la parte formal, las lenguas son tratadas como una herramienta para comentar textos, para elaborar nuestras propias opiniones y, en definitiva, para comunicarnos. Las clases se adaptan a estas necesidades y, si bien no todas son igual de interesantes (dejarlo así me ha parecido lo más adecuado), la mayoría merecen la pena.

Por otro lado, la asignatura de Geografía, en mi caso, la resumiría en una gran variedad de textos concretos sobre una gran variedad de temas, que se centran, en realidad, en el desarrollo de los países más desfavorecidos, la distribución desigual de la riqueza y otro tipo de cuestiones políticas, sociales y económicas que son interpretadas siempre desde una perspectiva políticamente correcta. Los países pobres son pobres porque nosotros los hemos torpedeado en su desarrollo (pero avanzan ahora adecuadamente), los problemas son culturales y nadie tiene la culpa y todo es relativo. Al final, la asignatura tiene una visión bastante limitada de las cosas y constituye un resumen casi perfecto de la ideología dominante. No tiene nada de subversivo ni de “apertura de miras”, si bien es, al final, una recopilación de contenidos sesgados medianamente relevantes y mejor es eso que nada.

Las matemáticas se basan en los contenidos del bachillerato normal pero aplicados a problemas más generales. Se profundiza mucho más en algunos cuestiones, se ensaya la idea de demostración y, al final, obtienes una formación, al menos en las Matemáticas de Nivel Superior, muy avanzada para lo que se suele tener. La formalización y el uso habitual de los conocimientos adquiridos se afianza y se adquiere una soltura que, de otra manera, no tendrías a tu alcance. Las diferencias respecto a la carrera de Matemáticas, aún así, son notorias. También he hablado de eso, en este post.

Las asignaturas de tu rama simplemente suponen una evolución natural de lo que serían los contenidos del Bachillerato normal, introduciendo una perspectiva menos centrada en la resolución de problemas concretos en un terreno numérico y más basada en aproximarse a los fenómenos físicos y químicos desde unos paradigmas que tienes que entender. Hay preguntas en el examen, y no precisamente pocas, que se basan en que sepas algo más allá del puro cálculo, en comprobar que entiendes lo que se hace y lo que hay detrás de lo que se te ofrece como contenido práctico.

Sobre Teoría del Conocimiento y la Monografía, son trabajos más elaborados, en los que te enfrentas a una temática y la desarrollas desde tu propia perspectiva. Se te introducen conceptos como el uso de bibliografía (y, por ende, las citas) y se te exige que tengas una capacidad expresiva medianamente razonable, de manera que tu exposición, ya sea desde una perspectiva filosófica o en un trabajo sobre Química, no deje mucho que desear. Al final, consiste en demostrar que eres capaz de afrontar una cuestión compleja y elaborar una resolución o, cuanto menos, un ensayo de resolución, siendo en Teoría del Conocimiento más bien una propuesta de ideas relacionadas con una cuestión específica.

¿Dónde está lo malo, entonces? Bueno, como diría Jordan Peterson, “el diablo está en los detalles”. Al menos donde yo cursé el BI, de CAS no hicimos prácticamente nada, TdC ocupaba unas horas excesivamente escasas, la Monografía era un caos dependiendo del tutor que hubieses elegido y la profesionalidad, en ocasiones, dejaba un poco que desear. Sin querer desmerecer el esfuerzo de quienes intentaron hacerme aprender, desde luego la cuestión estaba un poco “en pañales” en mi época y nadie sabía muy bien cómo inocular una actitud crítica de la que, en principio, la inmensa mayoría de maestros carecía en primera persona. Respecto a Física y Química, muchas veces nos enredábamos en los problemas, fruto seguramente de la falta de preparación concreta de las materias, y ni que decir tiene que en Castellano y en Inglés la capacidad de congeniar el Bachillerato normal y el BI fue más bien nula.

En definitiva, el problema del Programa del Diploma es su articulación en un instituto español, así como su compatibilidad con preparar la selectividad española. Los contenidos no son los mismos (tampoco lo son las asignaturas) y la mayor parte de formadores carecen de la especialización necesaria, de modo que acaba siendo todo un enredo que dificulta sobremanera que el alumno tenga calificaciones altas en las pruebas de acceso a la universidad. Es un riesgo que deberás correr si te interesa el BI, aunque ya digo que, si encuentras un lugar preparado para ofrecerte un programa adecuado, la experiencia debe ser aún más enriquecedora de lo que ya lo fue la mía. Además, son solo dos años. Comparado con una carrera…

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